En el año 1994 el Dr. Charles Miller-Fisher, uno de los colosos de la neurología de todos los tiempos, dejó que uno de sus antiguos residentes, el Dr. Louis Caplan, lo entrevistara. Durante casi dos horas, el Dr Fisher rememora el camino que le condujo a ser neuropatólogo y sus investigaciones en torno a la hemorragia cerebral. Como médico de la armada durante la II Guerra Mundial, su barco fue hundido y él mismo hecho prisionero en Alemania, donde permaneció durante tres años y medio. Tras la guerra, completó su educación con Wilder Penfield y Raymond Adams. Su trabajo con Adams le llevó finalmente al Massachusetts General Hospital, donde desarrolló la mayor parte de su carrera.